
Cuándo comenzó a rondar la idea de formar un centro cultural en nuestro barrio, comencé a preguntarme ¿qué era la cultura?, al principio creí entender pero en realidad no entendía nada ¿por qué?, no sé, creo que antes no era una prioridad en mi vida. Entonces volví a preguntarme, ¿donde encuentro la cultura?, ¿Por donde busco primero? Fue entonces cuando decidí caminar por la ciudad y contacte a viejos compañeros y amigos que tal vez podían ayudarme, entonces con la ayuda de Rodrigo Leiva (artista local) decidimos entre mates, libros y agendas empezar a crear esto que para muchos es algo imposible.
Comenzó a rodar la rueda pero aun no sé lo que es la cultura, entonces es cuando decido utilizar uno de los más antiguos métodos del saber y voy en busca de un libro que defina la cultura, en mi casa no lo encontré por que no soy de mucho leer salvo la revista de programación del cable, diarios o alguna revista que ocasionalmente cae en mis manos, ¿entonces que hago?, decidí ir a la biblioteca popular de mi barrio, elegí de entre miles de libros y logre después de horas de leer, comprender algunos conceptos sobre la palabra cultura y esta es mi conclusión:
Todos nosotros somos creadores de cultura y podemos transformarla mediante acciones con el fin de encontrar respuestas a los distintos problemas de nuestra vida. La cultura es y esta en todas las cosas, es actitud, maneras de pensar y ser, estilos y habilidades, con un sentido trazado de los hombres y mujeres que crean, construyen, manifiestan y renuevan las ciudades, los barrios, y nuestra calidad de vida. Es solidaridad con el vecino desconocido, es estar juntos al aprendizaje de los jóvenes y al saber de la gente mayor, es montar obras de teatro, es pintar una obra, es estar de voluntario o pertenecer a una organización que modifique y luche por el bien común, es el trabajo diario, es escribir como lo estoy haciendo en este momento y después leerlo, es el arte de la vida, de dar vida y esperanzas.
Por todo esto debemos afrontar la organización cultural aun con recursos escasos, humanos y económicos, debemos desenterrar los grandes discursos y la palabrería de las promesas maravillosas y que las organizaciones culturales nos transformemos en organizaciones que escuchen y faciliten servicios a partir de necesidades y que comuniquemos con la verdad dentro de la realidad que nos toca.
Sabemos que es difícil por que hoy las necesidades son muchas y serán mas, tal vez un desafío imposible, pero los vecinos lo piden y lo exigen por que saben que sin cultura y sin educación no hay futuro, debemos hacer algo a partir de nuestra realidad social, no tenemos que inventar nada, debemos trabajar en equipo, llenarnos de ideas, debemos perseguir los resultados, debemos convertir al barrio, nuestra gente en protagonistas de nuestro proyecto cultural por que este es un derecho de todos. Debemos luchar por la cultura popular, esa que atrae a las masas excluidas del sistema, echar raíces y contagiar a otros barrios y poco a poco crear una cultura sin diferencias sociales para que deje de ser solo de las clases privilegiadas.
Debemos crear un ámbito de encuentro entre los que saben, los que quieren enseñar y a la vez aprender de los que todavía no encontramos a este viejo mundo que aunque estaba tan cercano nunca supimos alcanzar, el mundo de la igualdad de oportunidades, de libre expresión y convertirnos en luchadores culturales, por todo esto digo manos a la obra y si comienza la función esta historia va a tener un final feliz, por que si creamos la necesidad de oír música en vivo del genero que sea, apreciar un cuadro o una escultura, o leer un libro como yo hice parar escribir lo que vos estas leyendo o escuchando entonces habremos logrado vencer la barrera que evita que conquistemos y logremos lo que antes nos era negado.
EL DERECHO A LA CULTURA ES DE TODOS
LA DECISIÓN DE OBTENERLO ES SOLO TUYO.
Javier Barrera
Vecino del barrio Villa Nocito, miembro del Periférico Cultural Villa Nocito.